Bandera Peruana

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lunes, 22 de septiembre de 2008

Martes 16 de Septiembre

La observación la realice el Día Martes 16 desde las 11:30 hrs. hasta las 12:30 hrs., en esta ocasión al ir caminando por la plaza de armas había un conjunto de personas bailando cueca, en donde habían chilenos y peruanos mirando.
Al llegar al costado de la Catedral de Santiago, habían varios grupos de peruanos, alrededor de 30 los cuales eran puros hombres, estaban todos sentados en grupos de cinco mas o menos, y haciendo diversas cosas.
A un grupo de tres peruanos llega una chilena con una carpeta con muchas hojas. Decidí caminar por la calle Catedral y acercarme a ver mejor lo que estaban haciendo, pude darme cuenta que los papeles que la mujer traía eran una especie de contrato, ya que a cada peruano le entregaba un montón de hojas, las cuales tenían fotocopias del carnet de identidad por ambos lados de cada persona.
Al seguir caminando por la misma calle otro grupo de cinco peruanos estaban jugando cartas y se veían muy alegres. Luego había un peruano solo que estaba hablando por teléfono con un celular, al parecer era con algún familiar, porque todo el rato que estuve caminando por ese lugar, alrededor de 20 minutos, estuvo conversando.
Lo que me pude dar cuenta en esta ocasión y que me llamo la atención, era que por las calles Puente, Catedral y por la plaza de armas y sus al rededores, habían muchos grupos de peruanos, y esta vez todos estaban conversando, riéndose y todos con sus mochilas, al igual que las veces anteriores.
Todo el rato que estuve en ese lugar estuvieron bailando varias personas nuestro baile nacional y entre los que observaban habían chilenos y peruanos.


Publicado por Daniela León

domingo, 14 de septiembre de 2008

Observación realizada el martes 9 de septiembre

Al comenzar otra semana de observación desde las 13:00 hrs. hasta las 14:00 hrs, nuevamente al costado de la Catedral había un grupo de peruanos, 16 hombres y 3 mujeres, todos sentados y con sus mochilas con cosas como las veces anteriores.
Decidí caminar por al frente de donde estaban los peruanos (por la calle Catedral) y pude observar muchos centros de llamados hacia fuera de nuestro país, especialmente hacia Perú. Uno de ellos me llamo mucho la atención, porque había un peruano con un código escrito en un papel, y en ese momento decidí quedarme muy cerca de él para observar que hacia, luego hecho la moneda, puso el código, el número y se puso a conversar, al parecer hablaba con su familia, converso alrededor de 5 minutos con una sola moneda, la cual al momento de cortar le salio de vuelta.
Justo en el momento que yo observaba al peruano que estaba hablando por teléfono, me doy cuenta que entre los peruanos que estaban al frente había uno que me miraba sin detención, todo lo que yo hacia lo miraba, hasta que decidí comenzar a caminar.
Al pararme en la intersección de las calles Catedral y Puente, me doy cuenta que entre todos los peruanos que se sientan en la Catedral de Santiago, había una mujer, no se muy bien de que nacionalidad habrá sido, pero se ve muy desorientada, con algún problema mental, ya que sus ojos se le iban hacia arriba y a cada rato se los toca, ella no sabia que hacer para donde moverse, se quedaba siempre en el mismo lugar. En un momento se acercaron 4 peruanos para ayudarla, le conversaban, pero ella no los pescaba estaba en otra.
Cuando ya me venia, iba pasando por al frente de la Catedral de Santiago, y de repente me doy cuenta que venia hacia mi un peruano que estaba bajo los efectos del alcohol, yo seguí caminando, pero él me comenzó a piropear y me agarro la mano, y yo le tire su mano lo mas rápido que pude y comencé a caminar muy rápido, con tal de salir lo antes posible de ese lugar.

Publicado por Daniela León

lunes, 1 de septiembre de 2008

De tarde-noche

Observación realizada el lunes 1 de Septiembre de las 18:15 a las 19 hrs.

Desde la esquina de Puente con Catedral, afuera de la farmacia, me dispuse a observar lo que sucedía en el costado de la Catedral, casi como siempre.

Al llegar noté que el número de personas es mas o menos el mismo observado en otras oportunidades en horarios similares, aproximadamente unas 30 personas, la mayoría eran hombres, ya que habían sólo 7 mujeres, lo que es un número mayor de mujeres de lo que habitualmente hay. Debido al frío, todos vestían ropas muy abrigadas, y varios (al menos 5) de los hombres usaban gorros de lana. Tambien la mayoría de los hombres tenía consigo una mochila, mientras que las mujeres usaban carteras grandes. Nuevamente tampoco se observó que se relacionaran con otras personas que no fueran peruanas, aunque si transitaban todo tipo de personas por el lado de ellos.

El total de personas se distribuye, como siempre, como si estubieran en fila a lo largo de la muralla de la Catedral. En el segundo segmento, dividido se encuentran 2 mujeres que conversan animadamente. Luego de unos 15 minutos de observación, un varón (también peruano) cruza desde la calzada opuesta para unirseles en la conversación, luego de saludarlas a ambas con un beso en la mejilla. Mientras conversan los 3, él se mantiene de pie y toma la mano de una de las mujeres. Luego de unos 5 minutos, se les unen otra mujer que se ve algo mayor, que llega con 2 niños. Saludan a los 3, y la pareja se retira junto a la señora que llegó con los niños, dejando a la otra mujer sola, sentada entre el resto de los hombres.

Luego de esto, al notar que el panorama no variaba mucho de observaciones anteriores, me dediqué a observar la calle catedral por la calzada opuesta, y noté que 2 mujeres de entre 35 y 40 años se encontraban en un costado de la vereda junto a unas grandes cajas de carton ofreciendo "comida" a quienes caminaban por la calzada, sin importar si son chilenos o peruanos. Al cabo de unos 25 minutos, al menos 3 varones se habían acercado a comprarles.

Considerando que nada nuevo acontecía, y que al fijarme que los detalles de la fluctuación de las personas eran mas o menos los mismos observados anteriormente, y que mi lejanía no me permitía escuchar las conversaciones que sucedían, me retiré y di por finalizada mi observación.

Carolina Morgado Escala.

Una observación mas

En compañía de una compañera de universidad que también le corresponde observar ese punto del gran Santiago comienza mi cuarta expedición, en esta ocasión llevamos una cámara fotográfica para inmortalizar algunas imágenes habituales de estos personajes.

Es 28 de agosto del presente año, cuando son las 12:30 Hrs. de la mañana el movimiento de gente es normal. Muchos estudiantes, cursos enteros de escolares (al parecer iban por excursión) son los que pasean por ese momento por Plaza de Armas conociendo el centro de su país y extrañados por la gran cantidad de peruanos los transforman en su gran atracción.

Esta vez había no más de 20 peruanos sentados, no existía un género predominante. Me llamo la atención que esta vez estaban reunidos en pequeños grupos. También se encontraban donde siempre, los sujetos que mis compañeras nombran en sus observaciones, que son los apoyados en el semáforo (como están en las imágenes que pude tomar). Otra actitud extraña fue que se encontraba un peruano pegando carteles en el sector donde se reunían sus compatriotas, lo raro era que solo los pegaba en ese lugar.

En general fue la visita menos agitada que me ha tocado, salvo por las constantes miradas que teníamos sobre nuestras pertenencias de un grupo de extranjeros residentes (uno solo era peruano), pero aparte de eso nada mas que sea transmisible. Lo novedoso de esta observación son las fotos que adjuntare.

Por Carlos Pizarro Cabrera

Pd: Las imagenes las subira alguna de mis compañeras ya que a mi me gano la tecnología. En todo caso las fotos tiene fecha para demostrar que son de ese día.

domingo, 31 de agosto de 2008

Observación en la Catedral, Jueves 28


Tal como esta mencionado en el titulo, la observación la realice el día Jueves 28 de Agosto de las 11:00 hrs. hasta las 12:00 hrs., puesto que quería observar si con la lluvia de la noche iban a estar la misma cantidad de emigrantes peruanos en la Catedral.
Al dirigirme a mi lugar de observación, decidí irme en metro y bajarme en la estación Plaza de Armas y salir por la calle puente, antes de salir del metro observe a un peruano tocando la guitarra y pidiendo su respectiva cooperación. Luego al ir subiendo la escalera me di cuenta que muchos peruanos se ubicaban en ese lugar para vender parche curitas, tarjetas, entre otras cosas, lo cual las veces anteriores no me había puesto a mirar para ese lugar.
En esa ocasión habían alrededor de 20 peruanos, donde habían 5 mujeres solamente (mas que las veces anteriores), un grupo de hombres estaban parados en la esquina de catedral con puente, donde les llegaba el sol, y todos los demás estaban sentados. De los que estaban sentados había uno que me llamo bastante la atención, ya que estaba con polera manga corta y con la guata al aire, lo que me sorprendió porque a esa hora todavía estaba helado por la lluvia de la noche y él estaba a la sombra.
Tal como ya he mencionado en las dos anteriores observaciones, otra vez estaban los dos peruanos en la calle Catedral, en el semáforo, los cuales estaban acompañados de otro peruano, pero esta vez solamente estaban conversando y a cada rato sacaban un celular y llamaban a alguien, pero mientras yo estuve en ese lugar fue solamente eso lo que observe.
Otra cosa que me llamo notablemente la atención fue que de repente al mirar otra vez hacia donde esta el grupo de peruanos sentados en la Catedral, observe a un chileno, el cual se notaba que tenia algún tipo de problema mental, este niño estaba sentado al medio de todos ellos, y comía desesperadamente un pan, con tantas ganas, como si no se hubiese comido uno hace bastante tiempo.
A pesar que esta es la cuarta observación que realizo en ese lugar, no me ha tocado ver muchos cambios en los peruanos, puesto que todavía se visten con ropas muy oscuras, están todos reunidos en el costado de la Catedral, con sus mochilas con cosas. Creo que una vez que tenga mas contacto con ellos podré descubrir muchas cosas que quizás no me imagino.
Escrito por: Daniela Leon

"Una Amistad Positiva y Creyente en sus Raíces"

Cuarta Observación

Viernes 29 de Agosto del 2008

Horario: 18.30pm hasta las 20.00pm


A diferencia con las veces anteriores mi observación ahora no se basa en las peleas que he presenciado sino en el significado de la amistad que los emigrantes peruanos se tienen…

En un clima agradable y de tranquilidad en la calle bandera, dónde habitualmente transita gente que hace sus compras en las diferentes tiendas de esta mencionada calle, nos encontramos a dos parejas de 30 años aproximadamente que conversan en una esquina, sobre sus vidas y de cómo esperan la llegada de su hijo, ya que una de las parejas está esperando a su primer primogénito y esto ha sido tema principal en la conversación.Se ven muy felices e irradian tranquilidad en sus palabras. Esta pareja platica por 30 minutos en la esquina de Bandera con Catedral abrazándose y riendo muy fuerte… más tarde me dedique a seguirlos, ya que al parecer irían a un bar que se encontraba por las calles de la Región Metropolitana y fue así lo que yo supuse, entraron a una cantina llamado “El Remolino de Don Quijote” que queda entre las calles Morandé y Catedral, acá pidieron un pítcher de cerveza, mientras yo me senté en el barra a observarlos tomándome una bebida…

Comenzaron hablar sobre sus familiares en su país natal Perú y del cómo en chile eran tratados, una pareja decía que le gustaba su trabajo y el trato que sus patrones le daban, lo que yo interprete como “Asesora del Hogar” y “Obrero de la Construcción”, mientras que los otros dos personajes hablaban pestes de nuestro país.

La primera pareja era la que estaba esperando un hijo y la otra eran lo contrario a ellos, por lo que decían en sus palabras, a ellos les costaba mucho llegar a tener trabajo y oportunidades de superación, ya que cada vez que lo hacían eran discriminados por su entorno. Es por ello que la pareja embarazada les hablaba de la perseverancia y que no perdieran la fe, en que todo podía cambiar siempre y cuando cambiaran su actitud también, “porque ustedes saben que nosotros venimos con la mentalidad de llevar dinero a nuestros hogares y las ocasiones de hacerlo son escasas, por los mismo uno debe agachar el moño y listo, recuerden que hay que comer todo el mes….”. Estas fueron unas de las tantas conversaciones que establecieron las parejas amigas tras unas chorrillanas puestas en bandejas de maderas y cervezas.

Acá percibí un ambiente totalmente pacifico donde primaba la empatía, cercanía y llegada de culturas que existía entre ellos, por lo mismo una de las parejas trataba de subirles el animo a las otras diciéndole que siguieran intentando en buscar trabajos beneficiosos y que no se dejarán llevar por los prejuicios ni mucho menos por el rencor hacia nosotros con el que habían sido criados en su país natal…

Podemos observar que los anónimos personajes que me hicieron relatar esta historia fueron muy amables entre ellos, nunca escuche malas palabras ni mucho menos peleas como las veces anteriores. Y con esto podemos ir aprendiendo que no todos son iguales de prejuiciosos con un país al que llegan sin nada, tratando de buscar oportunidades y dinero para su bienestar y el de sus familias…

Escrito por: Carolina de los Ángeles Quezada Salinas

sábado, 30 de agosto de 2008

Perú en Chile

Día de la observación, miércoles 27 de agosto.
Hora de inicio 17:50 hrs.

Decidí esta vez además de observar la Plaza de Armas, sentarme en el monumento de Pedro de Valdivia “fundador de la nacionalidad chilena, gran capitán” ya que en los alrededores de ella, estaban sentadas 6 personas de las cuales 4 eran de nacionalidad peruana, había una pareja de mas o menos 30 años de edad, ella era de tez mas clara en comparación a la de los demás, vestía semiformal, traía en sus manos 2 bolsas; ellos al poco rato salieron de su lugar, en cambio los dos se quedaron mucho rato mirando a la gente que pasaba.

Caminando en dirección a la famosa Catedral me encontré con dos chinas que observan el lugar maravilladamente con un traductor que les hablaba en ingles sobre la Alameda (por lo que poco que entendí). Me ubique en el edificio que esta al lado de la farmacia, me encontraba rodeada por dos peruanos uno a cada lado, ellos miraba las personas que hay pasaban, pero se veían inquietos yo creo que era por mi presencia por que era la única chilena que estaba hay parada, a lo mejor se sentían intimidados con mi presencia.
Al observar la gente que estaba en la Catedral vi un gran grupo de hombres reunidos en un circulo, ellos se veían un poco inquietos, un poco alterados. Después de un rato ese circulo se disperso en el mismo lugar, dos de ellos hablan por celular mientras los otros hablaban en ellos, después de un rato dos hombres chilenos llamaron a ese mismo grupo de peruanos, ellos se reunieron alrededor de 5 minutos hablando entre ellos, los que dirigían la conversación eran los chilenos, era mas bien un reto, porque los demás peruanos debatían con ellos.
Había otro grupo de 10 peruanas, sus edades iban desde los 30 a 50 años de edad, todas ellas conversaban tranquilamente sentadas, ellas vestían informales, sus ropas eran similares a pesar de que entre las más jóvenes del grupo utilizaban colores llamativos, como calipsos y rosados; era la primera ves que veía tantas mujeres peruanas reunidas en ese lugar.
Al mirar las personas que pasaban por Catedral, vi muchos peruanos que caminan rápido y otros cruzaban la calle para dirigirse hacia donde estaban sus compatriotas a conversar un rato para luego irse del lugar.
Otros pasaban mirando a los peruanos, para variar vi mucha gente de tez más oscura que entraba y salía del edificio donde están las cabinas telefónicas, las mujeres más morenas llamaban mucho la atención de todos los hombres peruanos y chilenos y además de las mujeres que pasaban ¿será por sus exageradas curvas y su belleza?
Esta vez vi 4 argentinos, esto por su voz tan segura y fuerte, en comparación con la de nosotros y de los peruanos, que tendemos a hablar más despacio. Estos argentinos eran altos, de tez clara y de pelo castaño claro, además de todo eso vestían bien (sus ropas eran elegantes y sus zapatos de cuero negro y brillantes), ellos llamaban mucho la atención de todos, en especial de las mujeres.
Encontré muchos niños peruanos acompañados de sus madres, estos vestían con buzos, zapatillas y jockey, vi también muchas mujeres embarazadas que iban acompañadas de otras mujeres y una que otra con su pareja.
Cuando me iba hacia Bandera, me percate que había una señora peruana que vendía comida, ofrecía cebiche a mil pesos y unos postres al parecer, todo eso en la calle, de hecho tenia un puesto improvisado en donde utilizaba una caja para poner sus productos, también vi una niña de alrededor de 10 años que vestía muy ordenada con un uniforme de colegio, ella andaba con calcetines a pesar del frió que hacia (estaba por llover) tampoco andaba con chaleco, traía en sus manos un plato blanco.
Por primera vez vi un hombre peruano fumando, esto me sorprende mucho, en comparación con los chilenos que fuman mucho (por algo somos unos de los países con mas fumadores), tal vez es su cultura.

Esta vez logre tener una conclusión diferente, me di cuenta que no todos los peruanos son iguales, esto se ve reflejado en su forma de vestir ; hay peruanos que se nota que trabajan en la construcción, por sus mochilas y sus zapatos sucios con polvo blanco, otros que visten “mejor” como cualquier oficinista del centro de Santiago, además de su ropa, sus rasgos no son tan definidos como los que están por ejemplo en la Catedral o en la feria de Santo Domingo, pero igual mantienen sus modismo y su castellano que los caracteriza.